¿QUÉ SABES TÚ DE TU HAMBRE?

Hay que tener hambre.
Hay que sentir el hambre
Sin prisa de sacarsela de encima.
Hay que quedarse con el hambre,
y tenerla de amante, de amiga, de confesora.
Hay que cuidar de tu hambre,
Y que no vayas a conformarte con lo primero que te arrojen en la jaula por piedad y que no te gusta.
Hay que dejar que el hambre crezca,
para que termines comiendote a ti mismo, hasta que no quede ni rastro de ti, hasta que quede solo tu hambre, tu caza silenciosa. Para que tu verdadero deseo brille y vista tu alma desnuda.

As Rumi says,
“The lion is most handsome when looking for food.”